Así vivimos el Fin de Año en Encarnación: costanera, comida y ambiente festivo

Nuestra experiencia pasando Fin de Año en la costanera de Encarnación, entre atardeceres, comida, música y mucha gente.

VIVIR EN PARAGUAYCIUDADES DE PARAGUAYNUESTRA EXPERIENCIA

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Encarnación
Encarnación

Un atardecer de película en Encarnación

ncarnación nos sigue sorprendiendo con sus atardeceres. Ese día habíamos salido tarde de tomar un café con Bruna y, justo cuando terminamos, comenzó a llover con muchísima intensidad. Nos refugiamos un rato en el café Martínez y esperamos a que pasara la tormenta.

Cuando por fin pudimos salir, el cielo nos regaló una imagen espectacular. Todo estaba bastante oscuro y gris por la lluvia, pero el sol comenzaba a aparecer sobre el río. Desde la costanera se veía Posadas, en Argentina, y la combinación de nubes, agua y luces tenía un encanto especial.

Como suele pasar en ese lugar, no éramos los únicos haciendo fotos y vídeos. La gente se detenía junto al coche para mirar el paisaje y guardar el momento. La verdad es que entendemos perfectamente que uno pueda quedarse un buen rato contemplando estos atardeceres sin cansarse.

Durante el paseo también nos encontramos con Óscar y Mony, que tienen un canal de YouTube y a quienes habíamos conocido a través de las redes. Aprovechamos para compartir un café y conversar un rato en Encarnación.

La costanera y el sambódromo

Desde algunos puntos de la ciudad se puede ver Posadas al otro lado del río y también el sambódromo de Encarnación. Nos llamó la atención su tamaño: tiene una capacidad aproximada de 12.000 personas y allí se celebran unos carnavales considerados entre los más importantes del mundo.

También pasamos por una zona comercial y por un shopping, donde encontramos espacios para sentarse y descansar. En la tercera planta había un gimnasio, perteneciente a una cadena con presencia en Asunción y en otras partes del país.

Encarnación nos estaba mostrando distintas caras: el paseo tranquilo junto al río, la actividad comercial y los espacios preparados para recibir a mucha gente durante las celebraciones.

Una escapada en tren hasta Posadas

En otro momento de nuestra estancia decidimos cruzar a Posadas en tren. La estación internacional está en la parte comercial de Encarnación y nos costó un poco encontrarla, pero finalmente llegamos.

El billete costaba 18.000 guaraníes. Nos comentaron que quizá convenía pagar en pesos argentinos según el cambio, aunque nosotros llevábamos guaraníes. Justo enfrente había una zona de aparcamiento, así que dejamos el coche allí durante todo el día por 10.000 guaraníes.

El proceso de compra fue bastante sencillo y nos dijeron que el tren saldría aproximadamente en diez minutos. La estación estaba llena de gente y el personal nos pidió que nos colocáramos un poco más atrás para dejar bajar a los pasajeros antes de subir. Todo estaba bastante organizado.

El tren era argentino y funcionaba gracias a un convenio con Paraguay. Nos llamó la atención el orden del embarque, especialmente porque lo comparamos con esa sensación de “sálvese quien pueda” que a veces tenemos en España cuando todo el mundo intenta salir y entrar a la vez.

Mientras esperábamos, aprovechamos para comprar unos chipas calentitos. Nos los dieron recién hechos y estaban muy ricos; fue uno de esos pequeños tentempiés que hacen más agradable la espera.

Comida, música y una entrevista inesperada

Después del paseo y del cruce en tren, terminamos comiendo en un bar de Regal Costanera. Pedimos unos sorpinos de papa y queso con salsa boloñesa, además de una lasaña. Los platos tenían muy buena pinta y, evidentemente, no nos íbamos a negar a probarlos.

En ese mismo lugar conocimos un canal local de YouTube que hace entrevistas a personas de la zona y a grupos de música. Tuvimos la oportunidad de conversar con ellos sobre nuestra experiencia en Paraguay, sobre lo que nos había llevado a mudarnos desde Europa y sobre las cosas que más nos gustaban de Encarnación.

En el vídeo compartimos un fragmento de esa entrevista, pero la conversación completa quedó publicada en el canal Marca Registrada. Fue una experiencia que nos hizo especial ilusión, sobre todo porque surgió de manera bastante natural durante nuestra visita.

La noche del 31 de diciembre en la costanera

El 31 de diciembre volvimos a la costanera de Encarnación para esperar allí la llegada del Año Nuevo. Al principio todavía había algunos espacios libres y nos costó encontrar un lugar donde sentarnos. Finalmente conseguimos sitio en un chiringuito y nos pedimos una caipiriña de maracuyá, en una versión sin azúcar.

A medida que pasaban las horas, la costanera se iba llenando. Muchas personas llegaban con sus propias mesas, sillas y comida. Algunas zonas tenían mesas reservadas, cada una con su nombre, mientras que en otras partes la gente llevaba todo desde casa.

Quince minutos antes de medianoche, el ambiente ya era completamente distinto. Todas las mesas estaban ocupadas y la mayoría de la gente vestía de blanco. Rubén, eso sí, decidió no seguir la tradición y era de los pocos que iban de negro.

También había vendedores ofreciendo cerveza y otras cosas para comer o beber, así que no faltaba de nada. Nosotros nos quedamos en una zona algo más resguardada, observando cómo la costanera se preparaba para recibir el nuevo año.

Recibir el Año Nuevo junto al río

Pasar Fin de Año en la playa era algo que no hacíamos desde hacía quince años, así que vivirlo en Encarnación nos resultó muy especial. La mezcla de mesas familiares, comida, música, vendedores y gente reunida junto al río creó un ambiente diferente al que estábamos acostumbrados.

Cuando llegó la medianoche, brindamos y enviamos nuestros buenos deseos desde la costanera. Encarnación nos regaló un fin de año lleno de contrastes: lluvia y atardeceres increíbles, un viaje en tren, comida abundante, una entrevista inesperada y una noche de celebración junto al agua.

Vídeo original: Así se vive Fin de Año en Encarnación Paraguay